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08 octubre 2008

A todo chancho le llega su Chanmartín

Ahora deberían chuparla, ¿no?

07 octubre 2008

No es lo mismo



"No es lo mismo



una pelota de pilates



que depilarte la pelotas".









02 septiembre 2008

Pega como loco


Concurso Gran TXT Nro. 1
(¿Qué pasó con este chiste?)
  1. 1. Simplemente, el que hace los guiones -¿Rudy?- se quivocó y donde dice Alemania, quiso decir EE.UU.
  2. 2. No se equivocó nada y está insinuando que acá siempre se le echa la culpa a otra cosa, denominada por su cógigo genérico, efedrina. Esta opción incluye la premisa tácita que la culpa en realidad fue de José compromiso tibio Pekerman cuando sacó a Riquelme, efectivamente, en el mundial de Alemania.
  3. 3. Quizás Rudy perteneció a ese movimiento efímero que se llamaba eldiezal2006, que proponía que Maradona jugara ese mundial.
  4. 4. Quizás el chiste es que el tipo está bajo los efectos de alguna droga sintética, fabricada a base de efedrina. En ese caso, Paz no llegó a dibujar, ponele, una botellita de agua. O algo.
  5. 5. La culpa es de Paz, que tenía que dibujar otra cosa. En ese caso, ¿qué?

6. Quizás, simplemente, relaciona a los modos que tiene de liquidar sus propias vendettas el poder, de ese modo dejaría de ser mal gusto el nombrar a los pibes asesinados.

6. ¿Soy yo o vuelan números?, qué cosa ésta efedrina, caracho...

25 agosto 2008

El panteón de los gorilas



(Habiendo una bóveda familiar, qué necesidad de ir a pagar los servicios de sepelio de semejantes dinosaurios fugaces, de la especie payazao-mediopelae. UCR. Último Cementerio de los Resentidos.)

(Sería como el Panteón de los Actores mediocres, a donde van esos oportunistas que por áhi aprovechan la última peluquería de don mateo, a ver, la política recordará a Carrió como el teatro a Freddy Villarreal, y Cobos tendrá el estatus de una Mariano Yúdica. La obviedad sería ahora recordar lo obligados que estamos a asistir a algunos espectáculos.)

24 junio 2008

14 febrero 2008

Tumor, negro


04 diciembre 2007

Experiencia en la lucha interna

Dirigente con pasado oscuro
(Jorge Zorreguieta, ex golpista, ex funcionario de la dictadura.)


Por Fernando Krakowiak

Podrían haber elegido a un representante menos polémico, pero los empresarios de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal) prefirieron reivindicar la parte más oscura de su historia poniendo al frente de la entidad al veterano Jorge Zorreguieta, ex secretario de Agricultura y Ganadería del dictador Jorge Rafael Videla y padre de la princesa Máxima de Holanda. El cambio llega luego de que el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, presionara a los empresarios de la industria alimentaria para que reemplacen al liberal Alberto Alvarez Gaiani, quien se había desempeñado al frente de la Copal durante los últimos 16 años.

Pese a no ser parte de la oligarquía terrateniente, Zorreguieta hizo carrera representando los intereses del campo hasta convertirse en secretario de la Sociedad Rural y de Confederaciones Rurales Argentinas en la década del ’60. Desde allí conspiró abiertamente contra el gobierno de Isabel Perón en los meses previos al golpe de Estado del 24 de marzo de 1976. Distintas fuentes lo han señalado como un operador clave en las maniobras empresarias de desestabilización que incluyeron varios lockouts. En septiembre de 1975, las entidades del campo estuvieron once jornadas sin enviar carne y granos a los mercados, en octubre elevaron la apuesta con una huelga de dieciocho días y tenían previsto parar de nuevo a partir del 27 de marzo, pero no hizo falta porque el golpe militar se concretó antes.

No sólo el campo se embarcó en esa cruzada. El 16 de febrero de 1976 todo el arco empresario nucleado en la Asamblea Permanente de Entidades Gremiales Empresarias (Apege) paró contra lo que quedaba del gobierno de Isabel. Además de las entidades rurales, estuvieron promoviendo la protesta la Cámara Argentina de la Construcción, la Cámara Argentina de Comercio, la Confederación de Actividades Empresarias Mercantiles y la Copal, entonces comandada por el director de Terrabusi, Gilberto Montagna. Zorreguieta fue uno de los encargados de articular ese espacio multisectorial. Tanto esfuerzo le valió un reconocimiento. Apenas el dictador Jorge Videla se hizo cargo del gobierno, lo designó subsecretario de Agricultura y en 1979 lo ascendió a secretario.

“La situación en la Argentina en marzo de 1976 era de caos económico, social y político durante el gobierno de Isabel Perón. Hubo coincidencia en los partidos políticos, sindicatos obreros, entidades empresarias y la opinión pública en general para que las Fuerzas Armadas pusieran orden en el país y así poder llegar a una democracia estable y pacífica”, aseguró Zorreguieta en marzo de 2001 cuando se vio obligado a ensayar una justificación sobre su participación en la dictadura para que su hija Máxima no fuera impugnada por la corona holandesa, debido a los antecedentes de su padre.

“A partir de 1984 se conocieron los excesos cometidos durante la represión. Los rechazo totalmente, ya que no puedo aceptar en ningún caso el secuestro, la muerte y la tortura de personas”, sostuvo también en aquella ocasión. Al gobierno holandés no le bastó la explicación y le encargó una investigación al historiador Michel Baud. “El clima general era tal que todo el mundo con un poco de cabeza podía sospechar que los derechos humanos se violaban a gran escala bajo el régimen militar”, sostuvo Baud en su informe final y a Zorreguieta le prohibieron viajar a Holanda para presenciar el casamiento.

La llegada de la democracia puso fin a las torturas y la desaparición forzada de personas, pero los empresarios que avalaron a la dictadura siguieron ocupando cargos relevantes en las principales entidades patronales, dejando en claro que su tarea en aquellos años fue en representación de ese colectivo. Desde 1984, Zorreguieta se desempeña como presidente del Centro Azucarero Argentino y en representación de esa entidad es miembro de la Junta Directiva de la Unión Industrial Argentina (UIA). También integra el Foro de Negocios Mercosur-Unión Europea y es parte del Foro Consultivo Económico y Social del Mercosur en nombre de la UIA. Su designación al frente de la Copal no hace más que confirmar el respaldo que tiene de sus pares, para quienes sus antecedentes no parecieran ser un defecto sino una virtud.

Uruguay, carajo



Sí, loco, que me la chupe Tabaré y Busti, y todos los que ven en uno u otro puebo a su enemigo, no puede ser, son todos unos soretes.

03 diciembre 2007

Cha vez que no es un dictador


La falsa dictadura
Por Luis Bruschtein

El caballito de batalla de la oposición venezolana ha sido que el gobierno de Hugo Chávez se encamina hacia una dictadura. Sin embargo es el país que más elecciones celebra, funcionan los partidos opositores, no hay presos políticos y la mayoría de los grandes medios gráficos y electrónicos son abiertamente opositores y se difunden sin censura. Además, en Caracas se puede observar a una burguesía próspera, cada vez más rica, grandes comercios, shoppings y barrios de lujo. El tránsito debe ser uno de los peores del mundo por la gran cantidad de camionetas cuatro por cuatro y miles y miles de automóviles. Y Chávez no es un recién llegado, ya lleva casi diez años en el gobierno. Si se le hace caso a la oposición y los grandes medios se trataría de una dictadura sui géneris que se somete a la voluntad popular y acepta cuando el resultado de una votación le es adverso.


Chávez perdió este referéndum con los grandes medios en contra, con una fuerte campaña internacional en contra, con la Iglesia Católica en contra, contra una oposición unificada y después de diez años con numerosas elecciones, la mayoría de las cuales fueron observadas con microscopio para buscar alguna irregularidad que nunca se encontró. Seguramente perdió también por sus propias equivocaciones. Sin embargo para los grandes medios de América Latina, Estados Unidos y Europa, aunque tenga todos los atributos de un gobierno democrático, Chávez es un dictador. La contradicción pone en evidencia que esa acusación tiene un sostén ideológico, no periodístico. Esa contradicción desnuda el discurso ideológico de los grandes medios, que además se instala, como hizo siempre, como la verdad periodística. Y entonces los que digan que Chávez no es un dictador no hacen un periodismo “serio”, “crítico”, “independiente”.


En realidad, a Chávez, como a cualquier gobernante, se lo puede criticar por las cosas que realmente hace, no habría necesidad de forzar una imagen hasta el estereotipo de lo odiado como es la figura del dictador. Por su historia, las dictaduras son odiadas en América Latina y existen cláusulas y acuerdos internacionales para boicotearlas. Los partidos opositores en casi todo el subcontinente han tomado a Chávez como parte de sus campañas y han tratado de boicotear las relaciones de Venezuela con sus países. Resulta también contradictorio porque la mayoría de esos grandes medios y partidos de oposición, como es muy claro en Chile, Brasil, Paraguay o Bolivia y en alguna medida también en Argentina, respaldaron en su momento a las odiosas dictaduras de sus países. Y esas fueron dictaduras de verdad, sin elecciones, ni parlamentos, ni partidos de oposición, con miles de crímenes y miles de presos políticos.


Estados Unidos es el principal socio comercial de Venezuela, pero si algún país latinoamericano incrementa su intercambio con ese país, Washington se escandaliza por la “preocupante influencia chavista en la región”. Y lo que es más tonto: los partidos de oposición toman ese discurso como propio.


La aceptación de los resultados de esta votación, y más cuando éstos le fueron negativos, se convierte en un argumento a favor de Chávez. Un gobierno no democrático, como ha denunciado la derecha, no se hubiera presentado al referéndum y menos hubiera reconocido su derrota. Entonces, el resultado es que hay un gobierno que perdió su aspiración de reformar la Constitución, y que es un gobierno democrático, a contrapelo de lo que dice la oposición y los grandes medios, que lo han denunciado como una dictadura.

27 noviembre 2007

Una línea


26 noviembre 2007

Memoria

Página/12:


INVESTIGACION HISTORICA SOBRE UNA EXPERIENCIA CASI DESCONOCIDA
En busca de la memoria anarquista


Dos historiadores recuperan y analizan la militancia anarquista en la Argentina de los ’70 a partir del caso de Resistencia Libertaria, la mayoría de cuyos militantes serían secuestrados. Sus formas de organización y las diferencias con otras agrupaciones.
Por Laura Vales

Los historiadores Fernando López Trujillo y Verónica Diz son los autores de la investigación.
Resistencia Libertaria fue una agrupación anarquista de los ’70. Sus integrantes se dedicaron al trabajo barrial y sindical de base, y tuvieron además un ala militar que realizó acciones en busca de financiamiento. Organizados como un partido de cuadros, llegaron a ser entre cien y ciento treinta militantes, la mayoría de los cuales serían secuestrados durante la dictadura. Todo esto empieza a conocerse ahora por el trabajo de Fernando López Trujillo y Verónica Diz, autores de un libro sobre un tema prácticamente desconocido. López Trujillo fue militante de la agrupación; historiador, en 1997 integró el grupo fundador del Centro de Documentación e Investigación de la Cultura de Izquierda (Cedinci). Diz es periodista y profesora de historia. Pertenece a la generación que entró a la vida política en los ’90 y se ha especializado en feminismo y anarquismo.
–¿Por qué se sabe tan poco sobre esta militancia anarquista?
Fernando López Trujillo: –Uno de los motivos es cómo terminó: la organización fue destruida y los sobrevivientes se fueron del país. También pesó el terror, porque cerca del 80 por ciento de ellos pasó por centros clandestinos de detención.
–¿De dónde venían?
–Aparecieron muchos nuevos grupos anarquistas en los años 71, ’72 y ’73, que se formaban al calor de la movilización social.
–En el libro plantean que esta nueva camada tuvo poca relación con las organizaciones preexistentes.
–No tenían contacto con los viejos reductos del movimiento. Hay tres o cuatro locales, que todavía siguen existiendo, que representan lo que quedó del viejo movimiento de los años ’20 y ’30, pero los agrupamientos nacieron por afuera de ellos y, en general, nunca tuvieron una buena relación.
–¿Por qué?
–En principio porque la mayoría de estos locales había sobrevivido sobre la base de no comprometerse con la vida social. Recibieron la llegada de los nuevos como un peligro.
Verónica Diz: –Hay una división que se repite históricamente, la concepción de un anarquismo militante y social, que se compromete y se contamina en el trabajo con los demás, contra otra posición de “yo no me mezclo con nadie”; ésta va acompañada de acusar al otro de cualquier cosa.
–Que sería...
V. D.: –Que sería de ser marxista, por ejemplo... o en todo caso de no ser anarquista. Esa es una explicación de por qué se separaron estos caminos en los ’70, y también del silencio. El ejemplo más crudo es el de María Esther Tello: volvió del exilio de Francia con tres hijos desaparecidos, los tres de Resistencia Libertaria. Un día estaba en la Biblioteca José Ingenieros y propuso “vamos a la marcha de la Resistencia”, y alguien le dijo “pero si no hay ningún anarquista desaparecido”.
–¿Eran universitarios?
–Sí, pero Resistencia Libertaria se desarrolló como movimiento obrero, porque íbamos a las fábricas para insertarnos.
–Ustedes cuentan que Resistencia Libertaria se había propuesto luchar por la revolución y, al mismo tiempo, contra el autoritarismo de la izquierda.
L. T.: –Sí, tenía un carácter no autoritario, tomaba esa concepción bakuninista de militantes que actuaban para organizar a las masas, pero que no tenían un plan de dirigirlas. El plan de trabajo era la construcción del poder, no la toma del poder, es decir que no se pensaba en alimentar el propio partido, sino en ayudar a que se crearan organizaciones. Resistencia Libertaria se agrupó por ejemplo en el Frente Antiimperialista por el Socialismo, que tenía unas definiciones amplias, pluralistas y democráticas... hacia el año ’75 el Frente es capturado por el PRT, pierde esa autonomía y hay una cantidad de grupos que se van.
–Es decir que la relación con el PRT fue de tensión.
V. D.: –Hubo tensión y colaboración, en Córdoba y en La Plata se compartieron experiencias, eran compañeros de fábrica, entonces para hacer ciertas operaciones había coincidencia; también se pasaban materiales.
–¿Y con Montoneros?
L. T.: –No, en general la relación con Montoneros se manejaba con muchísimo más cuidado porque se los veía muy infiltrados. Pero no hay documentos sobre políticas de alianza, por ejemplo no aparece en la documentación de Resistencia Libertaria nada sobre la relación con el Partido Comunista Marxista Leninista de La Plata, que era una muy estrecha y venía desde antes de la creación de Resistencia Libertaria porque el hijo de Hebe de Bonafini era amigo de los Tello, estaban juntos en la casa todos los días.
V. D.: –La casa de los Tello funcionó como una casa operativa, pasó mucha gente, gente que venía de Uruguay y se escondió ahí. Tenían una carpintería en la que hacían muebles con embute, que proveyó a todas las organizaciones. Los Tello padre y madre eran militantes anarquistas, a su casa iban viejos anarquistas expropiadores, era un lugar de nucleamiento en los primeros años de Resistencia Libertaria de La Plata.
–¿El grupo hizo acciones armadas?
L. T.: –El problema es a qué llamamos acciones armadas. Tenía un pequeño aparato militar que tenía finalidad autodefensiva y de expropiación, o sea hacía operaciones de financiamiento; en criollo, achacos. Si eso es lucha armada, bueno... pero yo creo que eso no es lucha armada. En todo caso nunca se planteó como una organización que operara militarmente contra el Estado.
V. D.: –Pero hay todo un mito acerca de que era una organización que practicaba la lucha armada, y existe una discusión abierta. Unos quieren ver en Resistencia Libertaria a la guerrilla anarquista que no existió porque andaban enfierrados. Claro, era una organización política que estaba activa durante la dictadura y obviamente tenía armas.
L. T.: –Armas tenían todos.
V. D.: –Otra cosa es que la historia cambia según en qué año haya militado el que la cuenta: algunos de los comienzos en La Plata dicen “¿armas? ¡nunca! si hacíamos unos picnics y éramos re horizontales...”. Y hay que recordarles que en Resistencia Libertaria se organizaba en células y trabajaban clandestinamente. Claro, a algunos les cuesta creer que la organización de la que tantos tomaron parte tomó un rumbo distinto que el que conocieron.
L. T.: –Ese es el problema, “de la que tantos formaron parte”. Hay una cantidad de gente que dejó la organización en el ’75, el derrotero de Resistencia Libertaria cambió, entonces cuentan cosas que son ciertas, pero son ciertas para el ’73 o ’72, no para el ’76.
–¿Por qué es difícil establecer qué pasó?
V. D.: –Es que hay gente que no abrió la boca durante 30 años. Por eso éste es un trabajo inicial. Está el caso de Rafael Flores, que fue secretario general de un sindicato (el del caucho en Córdoba), se fue al exilio y se convirtió en un estudioso del tango. Aunque viene acá a dar conferencias, no quiere hablar del pasado. En Madrid es una personalidad... pero de la música. Otros, como Hebe Cáceres, dieron testimonios muy comprometidos ante los tribunales, pero tampoco acceden a tener un contacto. Hay gente viviendo en Nicaragua y otros que recién ahora empiezan a querer contar.
L. T.: –A nosotros, además, nos interesó destacar la política de masas, no tanto el aparato militar, que en última instancia no fue lo principal. Porque la estrategia era la de guerra popular y prolongada, es decir se planteaba que a largo plazo el movimiento obrero iba a generar una organización de conducción política y que era el movimiento obrero el que tenía que generar una organización militar capaz de enfrentar al Estado, que esa no era una prerrogativa de Resistencia Libertaria.
V. D.: Y era una militancia que no acumulaba para el partido. Por ejemplo, no hacía propaganda partidaria, sino de las organizaciones de base. Tenemos una compañera que se llama Elsa Martínez, que está desaparecida. Era periodista y la Facultad de Periodismo de La Plata la rescató como una desaparecida propia; cuando vas a las páginas donde está su historia se describen las circunstancias de su detención y se señala que seguramente la secuestraron por razones económicas, porque no le conocen militancia. Y ella era una mujer de 40 años, no estamos hablando de alguien que tuvo un entusiasmo pasajero; es un buen ejemplo de cuál era el estilo. En el caso de los Tello, la mamá siempre reclamó por sus hijos y quedó instalado, pero en muchos otros no.
–No proclamaban ser anarquistas.
V. D.: –Es más, la represión se entera de Resistencia Libertaria recién cuando sus militantes cayeron.
–¿Cómo pasó?
L. T.: –Empieza a caer toda la gente del Partido Comunista de La Plata. Por necesidades económicas de la organización, en el ’77 se habían pactado una serie de operaciones de expropiación que le generaron a RL un problema de seguridad grande. Ya había sido golpeada en Córdoba y La Plata, pero en el ’78 es golpeada en Buenos Aires y La Plata al mismo tiempo.
–¿Cuántos militantes fueron secuestrados entonces?
–Más de 30. La mayoría va a parar al Banco, otros a Automotores Orletti, allí llevaron a todos los uruguayos.
–¿Qué aportes creen que dejó esa generación de anarquistas?
L. T.: –Para nosotros tiene el valor de mostrar la experiencia de un grupo que generó políticas en función de la organización de las masas y no del reclutamiento de militantes, es decir todo lo contrario de lo que la izquierda hizo en los últimos 20 años. La experiencia de las asambleas en el 2001 mostró cómo funciona eso, con la izquierda que iba a capturar militantes.
V. D.: –Le devuelve la memoria al anarquismo actual. Los que militamos en el anarquismo desde fines de los ’90 hacíamos las reivindicaciones porque las compartíamos, pero sin conocer la historia propia. Conocerla es como haber encontrado a tu hermano mayor.

21 noviembre 2007

Justicia policial

Parece que, al servicio de la comunidad y en las inmediaciones de la próxima Navidad, ya empezaron a adornar los arbolitos en Catamarca.
Parece que no soportó la depresión que le produjo que las fuerzas del orden se dedicaran al asesinato y la tortura.
Parece que fueran de otra época.
Parece que todos son unos hijos de puta.
Parece que van a tener que afinar el signifaco del término inseguridad.

19 octubre 2007

Tres policías asesinados


Che, qué raras versiones que hay respecto del triple crimen de los policías. Primero que se robaron todo, después que no se llevaron nada. Que conocían el lugar. Que los acuchillaron y que no hay signos de resistencia. Sumado a que no son cortes profundos -con intenciones de matar- se supone que fueron hechos después de haberles disparado. Con qué sentido. Allí hay un mensaje.


Otro son los cuatro tiros por la espalda que recibió l que intentó escaparse después de tirotearse. Acá parece que dos policías y dos presidiarios salieron de noche sabiendo que se iban a encontrar a dos pinches cualquieras a cuyos cuerpos, incluso, pensaban hacerle más daño. Apareció el tercero y un tiroteo los alarmó a escaparse y, en lugar de volverse caminando en la madrugada, como pensaban, lo hicieron con la camioneta policial. Antes, cuatro tiros en la espalda, al rededor de otro punto cardíaco en el centro.



Mientras extrañamos a Sdrech, hay que preguntarse porqué cambiaron tanto las versiones. Quién les dijo a unos una cosa y a otros otra cosa. Hay que seguir el rastro de la fruta podrida. No sirven de nada las hipótesis. Es un mensaje, del, pongamoslé, Servicio Penitenciario Federal, o de los policías exonerados, o de quien sea; de la punta del ovillo se llega al centro. Alguien está tirando o está pidiendo que difunda una cosa y después otra.



Además, es alguien que conoce. Quizás, porque no se lo puede descartar, mantuvieron una charla antes con Ricardo Torres Barbosa y Alejandro Batalaro, de unos veintipico. Y después los soprendieron de un cuetazo a cada uno. Quizás simplemente entraron, dispararon los especiaistas en disparos y trabajos sucios y después entraron los secuaces tumberos, que se vieron interrumpidos por el fuego del tercer policía, el sargento Pedro Díaz de unos cuarenta y pico. Presumo que tumberos por el sólo filo que dicen que tenía el arma blanca. (Con lo cual, entonces, también hay que dudar de las versiones de que los cortes son superficiales, si pudieron determinar que era de un sólo filo. Pero sigamos c0n este mapa, para fijarlo o para aburrirnos y que aparezca otro.) Es más, si mis cálculos no me fallan, hay que buscar en los negocios más económicos o accesibles del lugar, que allí compraron el arma blanca. En el boliche más cerquita.

Ahora esperemos más datos.

Yapa: Cuál de los asesores de López Murphy fue el que le tiró que Kirchner había culpado a la oposición.

La última, eh: Cuando el superintendente de Investigaciones Especiales de la Policía bonaerense dice que no hay dos bandos, que la policía está unida ¿hay que creerle? Supongamos que le creemos... ¿qué tenemos que creer cuando dice "estamos trabajando muy duro. Estamos consiguiendo los testimonios necesarios". aia.

04 octubre 2007

Buenos chistes

Papa natas



Reproducción cultural






Último valuarte



Amor eterno

02 octubre 2007

Entre líneas

Me dí una vuelta por el bueno de los kioscos de Página/12, Kiosco/12, y aprendí que siempre hay una oportunidad para ofrecer nuestra opinión como cronistas de la realidad diaria, independientes de la agenda oficial o mediática. Independiente, también de la propia mercancía de la casa. Un ejemplo de ética.

Repcetando desconfianza...


No sé si el Club del Fernet está muy de acuerdo con la desconfianza como método.
Quizás, por los efectos de la bebida es que aquí se balbucea la predilección estética de morir a manos de un traidor antes de entregar el barato pellejo a un prejuicio de exclusión.
De todos modos, la bebida no nos oscurece la advertencia sobre ciertas cuestiones del consumo e instancias de elección y decición que preferimos abordar mediante la evaluación objetiva, es decir con la reflexión como método, antes que la desconfianza.
Pero es cosa de borrachos, como lo es la intención inicial de postear esta tira de Rep sólo porque nos pareció muy buena y terminar molestando.

La Iglesia, preocupada de repente







19 septiembre 2007

del bienestar como obligación Estatal

Recomiendo una entrevista de Leonardo Moledo, que Página/12 publica hoy y no es fácil de hallar para quienes leen el diario por Internet.


De todos modos, el anuncio sólo tiene el motivo de permitir saltear la intruducción hasta la nota. Un (¿fumado?) Moledo impecable, y una aliteral investigadora del Conicet, Adda Adler, charlan de que en Farmacia de la UBA están estudiando cierta región en que el organismo produce un sustituto de los endocanabinoides de la marihuana, pero también de drogas más adictivas y todas relacionadas con el placer. La misma región parace tener relación con el dolor, o con las segregaciones relacionadas a este y al bienestar y la depresión.


Lo que quizás termine explicando unas cuantas cosas y suavizando otras tantas. El bienestar era un derecho en otras épocas. ¿La legalización quedó para más adelante? Conozco ciertos garitos en que se han apostado fuertes sumas de dinero en qué se legalizará primero, si la marihuana o la CTA. La última vez que pasé, "Ninguna de las dos" pagaba dos con diez.

Adda Adler. Ningún queso en bioquímica

CienciaMiércoles, 19 de Septiembre de 2007
DIALOGO CON EDDA ADLER, QUIMICA

La plantita interior y el principio del placer
En la Facultad de Farmacia de la UBA se estudian los efectos de compuestos que se fijan en los mismos sitios que la marihuana y deparan no pocas sorpresas.
Por Leonardo Moledo

La tentación era interesante: en la Facultad de Farmacia de la UBA investigan la acción de ciertos compuestos de la marihuana, o similares a compuestos de la marihuana dentro del cuerpo, cómo éste los procesa y qué hace con ellos. Llegué al laboratorio siguiendo un interminable corredor, hasta llegar a una especie de salita donde me atendió alguien en cuyas manos vi algo que anhelaba: ¡café! Y, unos pocos pasos más adelante, estaba Ella: Edda Adler, doctora en Ciencias Químicas, investigadora superior del Conicet. Nos saludamos ceremoniosamente, ¡y me dieron otro café!


–Estos diálogos siempre, o casi siempre, los empiezo de la misma manera: cuénteme lo que hace.
–Bueno, aquí contó lo del ascensor, lo del café... no empezó así.
–Pido perdón humildemente. Y ahora así, cuénteme lo que hace.
–Lo que hacemos con mi grupo de trabajo, desde hace ya unos 7 u 8 años, es analizar qué efecto tienen los endocanabinoides en la fisiopatología cardiovascular.
–Los endocanabinoides...
–Hace no más de 20 años surgió de las investigaciones de un grupo de trabajo israelí que el cuerpo fabrica una sustancia, llamada anandamida, que se une a los mismos sitios que la marihuana cuando se la fuma.
–No es poco.
–Y como el principal compuesto de la marihuana es el Delta 9 Tetra Hidro Canabinol, por analogía se les puso a estos compuestos internos el nombre de endocanabinoides. Y el principal representante de ese grupo es esta anandamida, un nombre que viene del sánscrito y que significa, alusivamente, “portador de paz y de felicidad interna”. No me diga que no le di una sorpresa.
–En cierto modo sí, y en cierto modo no. Porque se supone que si una sustancia cualquiera actúa sobre el organismo, el organismo tiene que tener por dónde agarrarlo. Ahora, eso de que viene del sánscrito y que signifique “portador de paz y felicidad interna”...
–Pero no sólo con la marihuana. Sucede, por ejemplo, con la morfina y los opiáceos endógenos. El organismo produce una serie de sustancias con funciones análogas a las de otros productos de la naturaleza, que cuando interaccionan con los sitios de recepción producen un determinado efecto.
–Porque si no, pasarían como si nada.
–La novedad, quizá lo que nos hizo empezar a trabajar en esto, es que se había propuesto que esos endocanabinoides podían ser responsables de la relajación de las arterias y del mantenimiento de la presión arterial dentro de límites normales.
–Yo tengo un poco de alta presión, ¿tendría que...? ¿No me habrán puesto en el café...? Porque la verdad es que al tomarlo sentí una “gran paz interior”, aunque no en sánscrito.
–En realidad, nosotros no encontramos que fuera ese factor.
–Qué desilusión.
–Pero sí encontramos otras cosas bastante interesantes.
–A ver...
–Bueno, una de las cosas que encontramos, después de un largo trabajo de investigación liderado por la bioquímica Roxana Peroni, es que los endocanabinoides son potentes relajantes de la vasculatura lisa y el efecto relajante es mucho mayor en las hembras que en los machos. Eso lo verificamos con las ratas. Otro hecho notable es que ese efecto dependía directamente de la presencia de estrógeno.
–¿Y eso qué significa?
–Podría explicar por qué la terapia sustitutiva con estrógenos para mujeres menopáusicas tiene un efecto benéfico en relación con el control de la presión arterial: en ese control participaría la anandamida y los estrógenos cumplirían un efecto muy importante para mantener ese efecto.
–¿Los estrógenos tienen anandamida?
–No, pero regulan su funcionamiento. La anandamida es una sustancia de origen lipídico que el organismo sintetiza de acuerdo con la demanda. Por ejemplo, cuando hay un aumento de la actividad nerviosa, el organismo fabrica esa marihuana endógena, que tiene vida corta: enseguida es descompuesta.
–¿Qué tan corta?
–Unos pocos minutos, enseguida es tomada por las mismas células o degradada por enzimas. Otra cosa muy interesante es que el organismo fabrica la anandamida (que entre otras cosas tiene una buena capacidad analgésica) cuando aumenta la actividad física. Unos cuantos minutos de bicicleta o de cinta son suficientes para activar la síntesis de esta sustancia.
–O sea que en los gimnasios...
–También podría explicar, aparte de la liberación de endorfinas, la acción benéfica, analgésica, que tiene la actividad física. Y también podría explicar que la actividad física se vuelva adictiva. Hay una cosa analgésica y placentera que podría estar vinculada con esta sustancia.
–Mire usted. Entonces, ¿podemos decir que la anandamida es marihuana?
–No, porque estructuralmente no se parecen. Provocan los mismos efectos, actúan sobre los mismos receptores, pero no tienen idéntica estructura. La anandamida tiene una gran parte de las acciones fisiológicas de la marihuana, aunque no tenga la misma estructura química. Lo que es muy bueno es que el organismo está dotado de “la plantita interior”, como la hemos llamado alguna vez en alguna charla, que es capaz de provocar analgesia y dar una sensación de paz o de felicidad.
–¿Y dónde crece esa plantita?
–En el cerebro y también en el nivel de las arterias. Y en las plaquetas y en tejidos que tienen que ver con el sistema inmune. Está dispersa en todo el organismo, en realidad.
–¿Y a qué está ligada?
–Esa plantita interior está muy ligada con todos los mecanismos asociados con el placer: con la comida o con el sexo. Está relacionada con los circuitos de recompensa que hay en el cerebro y que son activadas por la comida, el sexo o sustancias de abuso. Desde el punto de vista fisiológico, esa marihuana interna tiene un papel muy importante en la regulación del bienestar. Ahora hay una droga en el mercado, que se está preconizando para bajar de peso, que se basa en bloquear el sistema de producción de endocanabinoides para disminuir el apetito. Aunque sea cierto para determinado porcentaje de kilos, hay que actuar con sumo cuidado porque bloquear un mecanismo que está relacionado con los aspectos placenteros de la vida implica sus riesgos. De hecho, un efecto colateral es la depresión.
–Yo no bloquearía los míos.
–Yo tampoco. Otra de las cosas interesantes de la anandamida es que se parece a otra sustancia, llamada “capsaicina”, que está presente en el ají picante y que está relacionada con la percepción del dolor. Esa capsaicina actúa a partir de los receptores baniloides, que son los mismos a los cuales se une la anandamida para producir los efectos periféricos a nivel de la relajación.
–Parece contradictorio. Dolor, placer, todo en un mismo receptor.
–No sé si es tan contradictorio, porque el estímulo de los receptores baniloides en forma constante crea una sensibilidad que les permite desarrollar analgesia. O sea que lo que al principio es dolor, después se transforma en analgésico. Ese fenómeno de efecto contrario se da también en otros sistemas receptores.
–Experimentos con seres humanos no hay todavía, ¿no?
–Hay algo que es básico: hay que separar la marihuana como droga de abuso de la marihuana como agente terapéutico. En Estados Unidos y en Canadá, por ejemplo, está aprobado el uso medicinal de la marihuana. La marihuana, por ejemplo, está siendo utilizada como analgésico para tratar la esclerosis múltiple. En un futuro, la idea es lograr sustancias que tengan menor capacidad adictiva y la misma capacidad analgésica que la marihuana, y lograr manipular el sistema para utilizarlo como analgésico.
–O sea que la marihuana no es tan activa, o tan presta al abuso, sino que tenemos internamente mecanismos para que esto ocurra.
–Nunca una sustancia aislada es responsable si el organismo no tiene un mecanismo para asimilarla. De todas maneras, a mí me queda claro que, aunque me parece sumamente importante estudiar el efecto terapéutico de la marihuana, son sustancias adictivas. Hay que separar la parte benéfica del abuso, que realmente existe y produce una serie de efectos negativos a largo plazo. Es una puerta de entrada a adicciones mayores. ¿No quiere otro café?
–No, mejor no. Es que estoy un poco apurado...


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13 septiembre 2007

difícil que el chancho chifle






Es más fácil que Moyano haga willy con un Scania antes de que doble a la izquierda. A lo sumo pegará una vuelta manzana. Pero, como está sucediendo últimamente, antes que los gordos uno termina teniendo la impresión de que el camionero no es tan tan tan malo. Y, aparte, está peleado con Clarín, y no lo quiere ni Ambito ni El Cronista. Entonces, uno termina aceptando a alguien por las características de sus enemigos. Y eso, aparte de erróneo, es injusto. Pero mucho más injusto es que la CTA no tenga la personería. O lo que hace la UTPBA.