Valdi, querido, gracias por todo.
Desde que se retiró Maradona, que no sentía una emoción semejante.
Desde que se retiró Maradona, que no sentía una emoción semejante.
Y creo que no sólo se debe a que se retira alguien honesto, valiente, sufrido, leal.
A ver, decir Valdivieso es como decir que se retira el gol mismo, porque nadie grita o alienta "¡cruzá el disco!" o "¡corré caballito!". Mirar a alguien, conocido o desconocido, y encontrarse gritando ¡Valdivieso, viejo nomás! ¡Valdivieso, viejo nomás!,
Quizás abrazar a un viejo,
No se va a entender. Las carreras de caballos acaban de perder algo, no sé, para quienes saben lo que es sentir desinteresadamente alegría y tristeza por una persona que se la quiere y ni se la conoce -si me habré puesto triste por Valdi, en los momentos de crisis-.
No sé si importa, pero el turf hoy -o el sábado- perdió algo tan importante que no se puede explicar. Por lo menos la vieja de Valdi debe estar feliz.
Gracias, maestro.
