01 octubre 2007

Qué cosa más inexplicablemente insólita

Insólito, insólito, le resulta a El Cronista que un cuidacoches gane más que un maestro.

Una nota de Pablo Fernández Blanco, que se tira de los pelos como una loca, presume que un maestro tiene más derecho a alimentar a su familia que un cuidacoche, y elude cualquier referencia a la mercantilización de la seguridad -a cuya propagación este diario fue tantas veces tan proclive- y/o a los desclasados, que a fuerza de una prepotencia tan detestada por la gorilia nationatis logran persistir en la injusticia de no resignarse a que debe ponerse en la cola del personal que colabora con la depreciación los salarios, che.

Además, según la ley de mercado a la que tan apego demuestra este diario naranjita, ¿no es más demanda la seguridad contra robos que la educación de nuestros hijos? ¿No es lógico que gane más un cuida coche que cun cuida chico?

Cuidacoches: el terror y la envidia del diario del candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires por el PRO, el colombiano Francisco De Narváez, que se queja de la suba de tarifa.

6 comentarios:

Aguilucho dijo...

Totalmente de acuerdo. Según las leyes del mercado el cuidacoches tiene que ganar tanto como la gente esté dispuesta a pagarle. Se ve que eso es más de lo que la gente quiere pagarle a los maestros.
Por otro lado, si yo fuera tan de derecha como el autor de la nota y la mayoría de sus lectores, estaría loco de contento con la existencia de trabajo informal que impida a la clase baja suponer que mejor que cuidar coches es salir de caño a robarlos.

el capo del oeste dijo...

Lo que pasa es que para la gente como Fernández Blanco un cuidacoches y un chorro si no es la misma persona, le pega en el palo. Por lo tanto, creo, eso es lo que le genera tanta indignación en cuanto a sus ingresos, comparados con los de un maestro.

El Pintor dijo...

Lo que le molesta al tipo es que pequeños cuentapropistas y no grandes empresarios puedan manejar los valores (monetarios, por supuesto). Si los cuidacoches dependieran de empresas o del estado empresario, y de la regulación de un ministerio que de los únicos sueldos que se ocupa es de los de ellos (¿por qué los aumentos a los docentes los pacta, determina y anuncia el ministerio de educación y no el de trabajo?), ganarían tan poco como los docentes, y este Fernández Fierro estaría mucho más tranquilo.

Anónimo dijo...

Conozco un maestro que si no le das unas moneditas a la mañana cuando llevas a tus hijos a la escuela, al mediodía te los devuelve todos rayados. Muy parecido a los curas que te devuelven los chicos todos violados.

lucas dijo...

mientras no ganen mas que los actores o los periodistas para mi esta todo bien aparte yo no tengo coche con lo cual no me molestan en absoluto me ahorro tambien que me quieran limpiar el vidrio y todo eso mientras el cuerpo me de a mi trabajo voy caminando.

Rosa dijo...

Sres. críticos: gracias por sus comentarios. Veo que leyeron mi nota. No quiero tornarme elitista, pero creo que ninguno de ustedes tiene una noción cabal de categorías como clase social, condiciones materiales de existencia, antagonismo, hegemonía o plusvalía como puedo tener yo. Tampoco saben a quién voté para presidente, no conocen la dinámica de los medios de comunicación, jamas leyeron un texto de comunicación alternativa y, claro está, nunca escucharon acerca de las tácticas del débil contra la estrategia del poderoso.
Dicho esto, sabrán que me hiere que me llamen con esos términos, propios de una supuesta izquiera inmadura que se da la mano por la espalda con la derecha.
Si se dice que un cuidacoche gana más que un maestro, no necesariamente se habla en contra de ese trabajo, sino que se reivindica la necesidad de una mayor remuneración para quienes se encargan de la educación. Por añadidura, a muchos sectores 'proletarios', en sus términos.
Leer no es sólo conocer el abecedario.
Salud.