30 junio 2008

Educación ucraniana


Un hombre robusto. Gordo. Tipo con elefantiásis, metro ochenta de alto por metro cincuenta de ancho, uniforme, hombro panza cadera piernas, una mole, rengo, naturalmente. En el almacén de Mirco, a cuarenta y cinco grados pregunta como un gigante a su hijo de menos de un metro, flaquito, rubiecito, ¡qué querés! ¡a ver, qué querés!


Pensé que hubiera tenido bigotes y podría haber sido Ignatius O'Reilly. El nene le señalaba algo de la vidriera-heladera del almacén. ¡No! ¡Eso no!


Antes de que se fuera, Mirco me toma de cómplice en voz alta -un almacén mide tres por tres-:


-Gente está loca, cantidad de gente viene con hijos y pregunta ¡Qué querés, qué querés! y cuando hijo elige, ellos dicen, ¡no, eso no!...

-Claro-, digo, como para que alguno de los dos me creyera imparcial

-Yo no sé por qué no dicen, te compro esto y listo...

-Y...


Ahí ví que la Mole, con mucho esfuerzo giró para ver por sobre su hombro hacia nosotros, como si fuera un viejo ombú.


-Y, sería más fácil para todos-, dije al final, y pensé, yo no sé para qué fumo antes de venir al almacén de este ucraniano, voy repitiendotodo el tiempo no mires los tatuajes, no mires todo el tiempo el tatuaje, y ahí pasan dos cosas: o logro fijar la vista en algo y voy pidiendo la mercadería, o no lo logro y termino tatando de recordar cada figura para tratar de rastrear algún orígen o un sentido en algún lugar de Ucrania -mucho tiempo lo creí croata o bosnio- en esos tatuajes.


Cuando logro fijar la vista en algo pasa el problema de que, por ejemplo, miro la mayonesa, y le pido 300 gramos de jamón, va y me pregunta, "¿mayonesa?", y la agarra. No, jamón, y tengo que señalar. Un vino. "¿Mayonesa?". No.


-Motón de gente viene y dice a su hijo eso. El otro día dije a señora 'por qué le pregunta y no mejor elige usted' y me dijo, ¿sabe lo que me dijo?, me dice, 'no, él tiene que aprender a elegir', yo pregunté 'para qué, si igual usted no lo deja'.


El grandote al fin había salido, después de que el rubiecito lo golpeara dos o tres veces en la cadera y en la cintura y en la parte superior de las nalgas de un hipopótamo. Me desanimé e intenté cerrar la conversación y le dije, "lo que pasa es que la gente quiere que los demás tengan la libertad de elejir, pero sólo lo que esa gente quiere que los demás elijan. Pensé que no iba a seguir, que se iba a ir a hacer la cuenta a la calculadora pensando 'este sí que es un boludo', pero volvió sobre sobre sus pasos, apoyó los brazos tatuados de pezcador sobre la fórmica y atacó:


-Yo no entiendo Argentinos, que enseñan a los chicos a mentir, enseñan preguntar 'hola, cómo estás' y enseñan a contestar 'bien-todo-bien', y aveces no está todo bien, enseñan a mentir de chiquitos, no enseñan a elegir, nosotros allá en Ucrania decimos 'hola, buen día' y nada más...

-Es verdad-, le dije, porque me atolondró y le pedí que me hiciera otro papelito como vale de otros dos envases que no puedo elegir acordarme de llevar y sigo acumulando en mi cocina de uno por noventa.

-Es verdad -insistí, ya que lo había distraído- y es verdad también que la mayoría de las veces todos dicen 'bien' y la mayoría de las veces a nadie le importa cómo está el otro, pero por lo menos existe una mínima posibilidad, es un modo de saludar y listo-, le dije, dolido porque él tenía razón y porque no tenía que venir de Ucrania a decírmelo, qué mierda. La parte de euroriental del Consti es así...





4 comentarios:

Peralta dijo...

Siempre aprendemos, ulises. No importa que venga el ucraniano a enseñarle, está bien, por qué no va a saber más que usted? a quién se comió usted que tiene que saber todo? a lo mejor el ucraniano sabe eso pero no sabe pelar un salamín, qué sé yo. Usted sabe pelar salamín? Péleme éste.

viene de ponerla dijo...

los chinos no son tan filosoficos, el plecio, glacias y chau

bueno, por lo menos los chinos que ponen un supermercado en argentina.

que mejor para esos momentos de des con cen tra cion!

buenas, me presento, pelame el salamin a mi tambien

Eduardo Médici dijo...

LE voy a mostrar este post a mi amigo ucraniano, a ver qué piensa. Si dice algo copado la vamos a tener que comer. Es lo más probable.

Aguilucho dijo...

me gusto este post.
Quizas lo reformule y lo escriba como si me hubiera pasado a mi en NY.