07 septiembre 2008

Domingo

"Tiene un caset metido en el orto", dijo AnneBonny mirando al jefe de

Gabinete, Sergio Massa, en el programa Tres poderes.



¿Los trenes funcionan como el orto?


¿Lo quieren voltear a Aníbal? ¿Es por lo del porro? ¿Cómo es que dicen que la Iglesia lo quiere liquidar, pero a la vez dicen que él impulsa a un camarista del opus dei? En todo caso, si era una 'operación' contra Aníbal, hay que buscar al cómplice en el autor del guión de su conferencia de prensa. ¿Fue un sabotaje? Evidentemente. ¿Y eso qué tiene que ver?


Ayer, creo que el Capo del Oeste -felicitaciones, pero ganaron cagando, es el mismo gallo puto de la Federal-, bueno, creo que decía que si llegaba a ser empresario y necesitaba que alguien lo defendiera, iba a pensar en un "Gerente de Relaciones Institucionales" como Gustavo Gago, el de TBA. Quizás no lo dijo exactamente así, pero ese era el espíritu. Entiendo que se refería a la vehemencia, pero un tipo que lleva por toda estrategia para justificar los retrasos del servicio de la futura línea Sarmiento, a un programa de televisión abierta, la culpa de los suicidas, es un payaso.


Yo no sé si los trenes podrían andar mejor. Yo no sé si podría funcionar a menos minutos para no estallar en las horas pico. Ni sé si los subsidios no alcanzan para poner más personal y abrir todas las puertas y que no tardes más tiempo en salir de la estación, Retiro por ejemplo, que lo que demora el viaje. Alguna vez se me ocurrió que ponen una frecuencia de veinte minutos, porque es lo que saben que vas a demorar sacando el pasaje con una sola ventanilla. No sé tampoco si el subte pudiera pasar realmente con una frecuencia similar a la que dicen sus propias pantallas, cuando lo dicen. Si puede ser que no estalle, que en horas pico se vaya uno y venga otro. No sé, lo que se es que efectivamente viajar se volvió una mierda, y esta política que se filtra a veces de pacto mixto entre las empresas y el Estado, que basta con que no haya demasiado escándalo, porque capaz que al Estado le parece poco elegante andar controlando a una 'empresa amiga', pero tiene que saber que esa empresa se caga en esa elegancia cuando se dirige a los pasajeros.


Lo positivo es que se puede convertir en una discusión que ingrese en el Congreso, ahora que le dieron cuerda. Lo negativo es que ya me encariñé con Aníbal.

1 comentario:

bicho bolita dijo...

yo también me encariñé