13 septiembre 2007

desaparezcamos a López, cuatro...




Cuuaaatrooo...
...días faltan para que gente como López y López mismo -porque ni siquiera se sabe si está muerto o vivo, simplemente “no está, está desaparecido”- confirmen que este pueblo vale una mierda. Que fracasó la política, que no existen las reuniones ni la intención de promover cambios por parte de los civiles. Y si bien no se lo pudo defender a López y con él a la causa que busca Justicia para que un país pueda convivir sin relegar a la mayoría herida por los estragos a manos del mismo-sector-oligarca-facista-de-siempre, al menos todavía quedan cuatro días para que aparezca y nos salve del papelón a todos.


Como si faltaran humillaciones, Elisa Carrió viene con el socialista Giustiniani a lanzar la fórmula de la Coalición Cívica que, con un sinsentido conceptual digno de Carrió y cuando todo hacía preveer que iba a correr al Gobierno por izquierda, dice que hay que dejar de humillar a los militares y falta que suba Pando al escenario televisivo del Complejo La Plaza.


Carrió y Giustiniani -la fórmula que también apoya el gobernador electo de Santa Fé, Hermes Binner- saben de los juicios demorados, de las violaciones a los DD.HH. por parte de los militares, de la historia funesta de su participación en nuestra política desde la mitad del siglo pasado a esta parte y saben de la complicidad de los actores políticos.


Como también deben saber que hay muchas chicas que se mueren en abortos mal hechos, pero de todos modos les parece que mantener el mandato de la Iglesia de la prohibición es una buena idea. (Qué saldrá de un matrimonio entre una devota y un ateo.)


No es que esperara algo de quien fundó un partido y luego renunció a él. ARI, quería decir Acción por una República de Iguales, creo. Para mí que Lilita se dió cuenta de que el cuento de una República de Iguales en su boca era más infantil que Hansel y Gretel, y decidió que era mejor darle una oportunidad a la Iglesia y a los Militares. Y para conquistar a la clase media, con la impresión de que está en el país que nunca debió haber perdido, suma a los ganaderos a la resistencia y pide una nueva relación con los Estados Unidos. Una auténtica Coalición Cívica.


Entonces, con semejantes compañeros, qué puede esperar López, ¿que lo encuentren?



Como dice una tira en el último número de la última Revista Devenir, en el que López ve que lo dejan solo y pide que no lo hagan y confirma que los que desaparecemos somos nosotros, no él. Y, si es así, Carrió le sacó veintitrés cuerpos de ventaja al programa Cuestión de peso.

Hoy: un López menos.

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